enviado al mail y traducido por Informativo Anarquista
No nos detenemos
Sobre la continuidad de «La Nemesi»
Como ya es sabido por muchxs, el colectivo Autistici/Inventati fue incluido por el gobierno estadounidense en la lista «Specially Designated Global Terrorist», cuyos Departamentos de Estado y del Tesoro hicieron público el 26 de agosto que habían dado inicio al procedimiento y a la aplicación de las sanciones correspondientes. El 6 de septiembre, el colectivo que gestionaba la plataforma en la que estaban alojados nuestro sitio web, nuestra cuenta de correo electrónico y las de miles de otrxs individuxs, grupos y proyectos, comunicó su intención de desmantelar toda la infraestructura, invitándonos, por tanto, a evacuar a toda prisa cuanto aún permanecía en noblogs.org y en A/I, en cumplimiento de un ataque llevado a cabo con evidente éxito por parte de los EE. UU.
Un asalto represivo de semejante magnitud y su sustancial aceptación, tanto en términos «de movimiento» como de política institucional, son altamente indicativos de los tiempos modernos. Dicen mucho sobre la subordinación de algunxs países respecto de otros, sobre hasta qué punto las decisiones unilaterales de un Estado pueden influir y golpear de manera tan repentina a grupos que se encuentran «operando» en otro continente —algo que debería interesarnos a todxs por diversas razones que no enumeraremos aquí—, sobre el perímetro de las facultades parciales de expresión —impropiamente llamadas «libertades»— presentes en las sociedades occidentales de democracia avanzada y, por tanto, sobre las características que estas asumen en el actual contexto de guerra.
Dicen mucho, finalmente, también sobre la disposición de múltiples componentes antagonistas, más allá de su complementariedad más o menos manifiesta dentro del contexto institucional, a asumir riesgos potenciales en determinados períodos históricos y sobre hasta qué punto ciertas ideas y prácticas son transversalmente mal toleradas. La escasa o, mejor dicho, inexistente voluntad de defenderlas es también una señal de los tiempos y, lamentablemente, no nos sorprende. También a la luz de este episodio, esperamos, por tanto, que pueda iniciarse una renovada reflexión sobre las necesidades y las condiciones de nuestras publicaciones. Nos referimos, naturalmente, a la prensa impresa, no tanto a los sitios de internet como aquel que pusimos en marcha hace cuatro años.
Nos limitamos a lo dicho hasta ahora, sin extendernos en análisis prolijos sobre el actual contexto social y político. No escribimos para elaborar un texto de análisis, sino para poner al tanto a quienes estén interesadxs sobre el futuro de esta herramienta que nos dimos hace cuatro años. El objetivo de «La Nemesi» sigue siendo el de contribuir a la difusión de textos relativos al conflicto contra el Estado y el capital. El nuestro, como escribíamos tiempo atrás, es, por tanto, una suerte de «boletín» de la lucha revolucionaria anarquista y, más en general, de la guerra social. Convencidos de que sigue siendo válido, continuaremos en continuidad con lo realizado durante estos años, documentando y dando espacio, ante todo, a las acciones y convicciones de quienes, poniéndose personalmente en riesgo, llevan concretamente a cabo los momentos de la lucha revolucionaria y del enfrentamiento de clases.
¿Qué han sido estos años para nosotrxs? Los largos meses de movilización contra el régimen del 41 bis y el ergastolo ostativo (cadena perpetua sin posibilidad de beneficios penitenciarios), intensificada y convertida en un movimiento de solidaridad internacional con el inicio de la huelga de hambre por tiempo indefinido de Alfredo Cospito. Las prácticas llevadas a cabo durante aquel período, en particular las acciones que se sucedieron a nivel internacional. Las acciones de sabotaje llevadas a cabo desde ambos lados del frente de la guerra entre Rusia y la OTAN contra la maquinaria de reclutamiento y la carnicería social en las zonas directamente afectadas por drones y misiles, y en aquellas que, por ahora, se ven indirectamente afectadas por la guerra librada sobre el terreno.
El revés de la supuesta infalibilidad israelí y la resistencia de la población palestina, así como el desarrollo y el declive de un movimiento de solidaridad en el que, lamentablemente, nosotrxs, lxs anarquistas, no intervenimos en gran medida de manera lúcida y determinante, como el contexto de la lucha exigía y como sigue exigiendo.
Lxs compañerxs que cayeron trágicamente en acción en Grecia y en Italia, así como todxs aquellxs cuyas historias y nombres desconocemos, pero que continúan, sin transigir, entregando su propia vida en la lucha contra la opresión y la explotación. No podemos evitar el pensamiento ineludible de la muerte de Sandrone y Sara, y de Kyriakos tiempo atrás. Si las cosas hubieran sucedido de otra manera, las circunstancias a primera vista extraordinarias en las que perdieron la vida habrían sido simplemente parte de «un día entre tantos» en la vida de algunxs anarquistas. La excepcionalidad de estxs compañerxs no reside, por tanto, en las acciones que se disponían a realizar, sino en su propia vida: inconcebible para el poder, cuyos perros guardianes brindaron sobre sus cuerpos para exorcizar su coherencia; insondable para aquellxs que en vida se opusieron a ellxs, lxs mismxs que, una vez muertxs, pregonan la hipocresía de su propio desconsuelo.
A la luz, pues, de cuanto hemos escrito hasta ahora, estamos trabajando para poner nuevamente en funcionamiento, en otro lugar, el sitio de internet «La Nemesi», manteniéndonos, como siempre, bien alejados de las redes sociales. Haremos todo lo posible para reducir al mínimo los tiempos de este traslado. Invitamos encarecidamente a cualquiera que desee ponerse en contacto con nosotrxs a escribir a la nueva dirección de correo electrónico: [email protected]
Al final de este texto adjuntamos además una nueva clave pública PGP, útil para contactarnos de manera más reservada.
«Nuestra lucha, en cierto sentido, es una némesis contra un destino que el poder querría definir como inevitable», escribíamos al presentar el proyecto en septiembre de 2022. Continuamos hoy por el mismo camino, con la misma determinación.
Septiembre de 2026
La Nemesi
Llave PGP pública:
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