extraído desde Contrainfo
(Italia) «Así que estoy en guerra». Palabras del compañero anarquista Paolo Todde
Paolo Todde es un conocido compañero anarquista sardo de 64 años. Ha participado en diversas iniciativas solidarias y en círculos antimilitaristas y anarquistas de Cagliari así como en el Comité de Solidaridad con el Proletariado Sardo Deportado. En 2004 fue arrestado en relación al ataque a una sede de Forza Italia y en 2005 en la operación contra el círculo anarquista Fraria de Cagliari. En octubre de 2017 fue detenido tras un atraco a una oficina postal y desde el 23 de octubre de 2024 está preso condenado por el supuestog atraco del 9 de octubre de 2024 a un local de apuestas en Sestu.
//ilmanifesto.it/archivio/2003070302
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Paolo Todde
Cc Soro
Localita Su Pedriaxu
09170 Massama (OR)
SARDEGNA (ITALIA)
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Carta de Paolo Todde desde la cárcel de Massama (Cerdeña). Fechada el 9 de agosto y recibida el 27 de agosto.
Como en todos los sitios aquí las cosas son complicadas, y tras un tiempo, donde yo pensaba permanecer tranquilo, no ha sido así y he tenido que hacerme valer.
He apretado los dientes durante dos meses pero de tanto tirar al final la soga se ha roto, y ahora estoy con los mismos problemas que en Uta, con una denuncia (he destruido todas las lámparas del pasillo del módulo) y he decido con un inspector que me decía ser un “hombre de palabra” pero 12 horas después se retractaba de lo que me había dicho… Así que desde al menos 15 días rechazo tomar la medicación y rechazo la comida que suministra la prisión, por lo que como poquísimo (menos de 500 calorías diarias). Quede claro que no estoy de huelga de hambre, de esta forma estoy lejos de los médicos y otros mierdas…yo a esos esbirros ya les he dicho que busco estar tranquilo, pero que si continúan con las provocaciones responderé a mi manera: estilo Uta.
Todo nace de la traición en la celda de un preso nigeriano, su vileza me ha dolido mucho…Yo estaba con un sardo prepotente con el que llegué a encontrar un acuerdo para convivir en la celda, pero no nos hablábamos porque a mi hablar con alguien que él mismo se cierra el cangrejo poco me importa, además debido a su prepotencia todos los que compartieron celda con él antes huyeron…yo llegue a darle bofetadas.
En la celda hay dos literas y ninguno dormía encima del otro lo que a mí, dada mi claustrofobia me venía bien. Después de que metieran al nigeriano en la celda, el otro no lo quería porque es negro pero como yo lo conocía de Uta lo acogí. Los tres dormíamos en los colchones sobre el suelo, ninguno tenía a nadie encima, ese era el acuerdo.
El nigeriano poco a poco se ha revelado un traidor, se ha querido hacer el preso modelo, pero a mi eso no me importaba, solo que se ha dejado liar por el otro sardo, tanto que una tarde a la vuelta del patio (a traición) me encontré el colchón del nigeriano sobre mi cabeza Me enfadé por la traición y porque el carcelero me quería obligar a volver a la celda lo que no quería hacer. Perdí la razón, vi una botella de agua llena y la tiré sobre la primera lámpara del pasillo, y así hasta el final…Mirando hacia atrás cometí un error, pensándolo mejor debería haber entrado en la celda y destruirla, pero fue de otra manera.
Más tarde vino un inspector que me dijo que las cosas habían ocurrido así y no se podía volver atrás y te aseguro que mañana te doy una nueva celda de no fumadores (yo no fumo). Pasadas 12 horas se retractó de todo lo que había prometido…y yo le insulte, le dije que es un traidor y un saco de mierda.
Ahora estoy con dos africanos (de Somaliland y Costa de Marfil), los dos fuman y yo intento mantenerme lejos, pero son buenos chavales con mala suerte, tenemos buen feeling y son muy protectores conmigo.
Ayer a la tarde (7/08) un tunecino quería salir a jugar a las cartas y llamaba a gritos al esbirro pero como éste lo ignoraba se puso a insultarle cagandose en sus antepasados y en su madre. Yo le dije que no era justo insultarle así a lo que me respondió que me ocupase de mis jodidos asuntos. Yo le respondí que en cuanto él era un preso como yo eran jodidos asuntos míos. Entonces me dijo que iba a entrar en mi celda y me iba apuñalar, y terminamos insultándonos.
Así que estoy en guerra, tengo junto a mí a muchos presos, otros pasan de todo, están rendidos.
Respecto a la concesion del arresto domiciliario los jueces no han decidido nada. Ha venido un abogado a verme y le he dicho que intente que me hagan un careo ante el que me acusa y por culpa de quien estoy en prisión (todos los otros acusados están fuera). Espero que algo se mueva porque hay formas de hacerlo. Entiendo que los jueces de apelación no tienen voluntad de reabrir el proceso o todavía peor, quieren aumentar nuestra condena…me toca esperar en la cárcel, esperando lo bueno o malo que vendrá.